El T-MEC seguirá vigente, pero con revisiones anuales. Así lo explicó el secretario de Economía de Coahuila, Luis Olivares Martínez, quien calificó el resultado como «agridulce» para un estado cuya industria depende de la exportación y de las cadenas de suministro de Norteamérica.
Diez años con revisiones cada año
De acuerdo con las declaraciones del funcionario reportadas el 3 de julio de 2026, el tratado permanecerá en operación durante diez años, con evaluaciones anuales, en lugar de la vigencia de 16 años que se había planteado originalmente.
«Lo valioso es que el tratado sobrevive», señaló Olivares, según Vanguardia. Para el gobierno estatal, mantener el acuerdo da estabilidad a un sector industrial muy integrado con Estados Unidos.
El riesgo: menos certeza para invertir
La preocupación está en el esquema de revisiones. Las empresas que planean grandes proyectos prefieren horizontes largos y reglas predecibles. Con evaluaciones periódicas, el funcionario advirtió que puede disminuir la certidumbre que necesitan las compañías para tomar decisiones de expansión.
La Secretaría de Economía recordó que muchas empresas con operaciones en Coahuila dependen de sus plantas en el estado para abastecer cadenas internacionales, por lo que la previsibilidad es un factor clave para conservar y atraer inversiones.
Un contexto económico exigente
El tema llega en un año complicado. Otra nota de Vanguardia, sobre la actividad económica estatal, señala que las actividades secundarias de Coahuila cayeron 8.9% anual en el primer trimestre de 2026. Empresarios y economistas atribuyeron el descenso sobre todo a la incertidumbre por los aranceles de Estados Unidos y a la revisión del tratado.
Esa misma nota recoge expectativas de estabilización y recuperación gradual en la segunda mitad del año, más que de un repunte rápido. Los analistas consultados advertían que la dependencia de la manufactura de exportación hace que el estado resienta de inmediato los cambios en las reglas comerciales.
Qué sigue
El gobierno estatal informó que continuará coordinándose con las autoridades federales para fortalecer la competitividad regional y mantener condiciones favorables para retener y atraer inversiones. También se mencionó que el 20 de julio estaba programada una reunión trilateral entre los tres países para continuar las conversaciones.
Para Coahuila, el desafío será convertir la continuidad del tratado en confianza para los inversionistas, de modo que los proyectos industriales ya anunciados y los que están por llegar no se frenen por la expectativa de revisiones anuales.
La evolución de ese proceso será clave para saber si el estado logra la recuperación que se espera hacia el cierre del año, cuando tradicionalmente aumentan las exportaciones.
Con información de: Vanguardia y Crónica.
