Coahuila suma un nuevo capítulo a su historia paleontológica con Xenovenator espinosai, un dinosaurio descrito por especialistas del Museo del Desierto de Saltillo y presentado como el primer troodóntido formalmente reportado en México. Los fósiles proceden del sureste del estado, en la Formación Cerro del Pueblo.
Un hallazgo de hace 70 millones de años
Según los reportes publicados en julio de 2026, el animal vivió hacia el final del Cretácico, hace unos 70 millones de años. Los restos se localizaron en la Formación Cerro del Pueblo, ubicada entre los municipios de General Cepeda y Parras de la Fuente, una de las zonas con mayor riqueza fósil del país.
Los fósiles fueron recuperados entre 2000 y 2004 y se resguardan en el Museo del Desierto. La descripción científica formal apareció el 9 de enero de 2026 en la revista Diversity, es decir, después de años de estudio y comparación del material.
Un depredador pequeño y emplumado
Los troodóntidos son un grupo de dinosaurios carnívoros y emplumados, emparentados con el origen de las aves. De acuerdo con las notas consultadas, Xenovenator espinosai medía entre 60 y 70 centímetros de altura y alrededor de tres metros de largo. Tenía dientes pequeños y afilados, adecuados para cazar reptiles y peces.
Uno de sus rasgos más llamativos es el grosor de algunos huesos del cráneo, una característica poco común. Los reportes señalan que podría haber servido para combates entre individuos o como defensa, aunque se trata de una interpretación y no de una certeza.
Quiénes participaron y a quién honra el nombre
El trabajo fue encabezado por Héctor Rivera-Sylva, del Museo del Desierto, e incluyó a Martha Aguillón Martínez, José Flores Ventura, Iván Sánchez Uribe, José Rubén Guzmán Gutiérrez y Nicholas Longrich, de la Universidad de Bath. También participó la Universidad Humanista de las Américas.
El nombre de la especie rinde homenaje al paleontólogo Luis Espinosa Arrubarrena, jefe del Museo de Geología de la UNAM, quien recordó que se trata del primer troodóntido reportado formalmente en el país.
Por qué importa para Coahuila
El descubrimiento ayuda a entender mejor la evolución de los troodóntidos y su relación con las aves actuales. Además, refuerza la imagen de Coahuila como una de las regiones paleontológicas más importantes de México, con yacimientos que siguen aportando especies nuevas décadas después de las primeras excavaciones.
Para quienes visitan Saltillo, el Museo del Desierto es el lugar donde se conserva este material y donde se difunde el trabajo de los investigadores locales. La noticia confirma que la ciencia hecha en el estado tiene alcance internacional, al incorporar colaboración con universidades de otros países.
Con este hallazgo, el sureste coahuilense vuelve a ocupar un lugar en la conversación científica global y recuerda que todavía hay mucho por descubrir bajo el desierto de Coahuila.
Con información de: Posta Coahuila y Emprendedor.
Imagen: Juan Carlos Fonseca Mata vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

