El gobierno de Saltillo arrancó en agosto una limpieza intensiva de 34 arroyos y canales naturales para prevenir riesgos durante la temporada de lluvias. Lo anunció el alcalde Javier Díaz González, quien presentó la acción como parte del programa municipal «Aquí Andamos».
La medida llega después de que el Cabildo aprobara, en julio, cambios al marco normativo del municipio, un doble frente con el que la administración busca ordenar el crecimiento de la ciudad.
Limpieza de arroyos en Saltillo
Los trabajos consisten en retirar basura, lodo, maleza y materiales acumulados que obstruyen el paso del agua. Se emplea maquinaria pesada y personal de la Dirección de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Las primeras labores se concentraron en el canal pluvial del bulevar Fundadores y en el arroyo Del 4. Las siguientes etapas llegarán a colonias como Los Ramones y Vista Hermosa. El objetivo declarado es mejorar la seguridad de las familias y evitar que las crecidas dañen viviendas y patrimonio. La limpieza también busca reducir la proliferación de fauna nociva, según el municipio.
El gobernador Manolo Jiménez Salinas respalda la estrategia, de acuerdo con la información difundida por el ayuntamiento.
Cabildo de Saltillo modernizó reglamentos
El 7 de julio, durante su primera sesión ordinaria del mes, el Cabildo aprobó por unanimidad la actualización del Reglamento de Catastro y reformas al Reglamento Interior del gobierno municipal. El propósito, según el informe oficial, es adecuar la normatividad a las necesidades actuales del crecimiento urbano.
En la misma sesión, los regidores avalaron cuatro dictámenes sobre cambios de uso de suelo y nomenclatura de calles en distintos puntos de la ciudad, además de dos resoluciones relativas a bienes del municipio.
También se acordó celebrar una sesión solemne el 24 de julio, a las 20:30 horas, en el Casino de Saltillo, para entregar la Presea Saltillo 2026, el máximo reconocimiento cívico de la ciudad.
Por qué importa a los saltillenses
Un catastro actualizado incide en el cobro del impuesto predial y en la planeación de la infraestructura, mientras que el mantenimiento de arroyos es una medida preventiva frente a inundaciones que, año con año, preocupan a vecinos de zonas bajas.
Ambas acciones muestran una administración que combina trabajo en campo con ajustes legales. Queda pendiente conocer el avance de las siguientes etapas de limpieza y el calendario completo para los 34 cauces, un dato que el ayuntamiento deberá precisar a medida que se desarrolle el programa.
Con información de: Vanguardia, El Congresista.
Imagen: Juan Carlos Fonseca Mata vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

